Siete de cada diez egresados de la UNaM son mujeres

También hay mayoría femenina en la matrícula. En la actualidad, tres de las seis facultades están conducidas por mujeres. Lo detalló el rector Javier Gortari, Rector de la UNaM.

El rector de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Javier Gortari, no esquivó ningún tema durante la larga entrevista que brindó a PRIMERA EDICIÓN. Habló de deserción (el 50% de los alumnos abandona en primer año), de la baja tasa de graduación (porque la mayoría de los alumnos termina carreras de 5 años en más de 6 o 7 años), de las dificultades financieras de este año… pero también anticipó una interesante mejoría en el presupuesto universitario de 2017 y calificó de inteligente el impulso que quiere dar el Gobierno Nacional al sistema de acreditaciones por materias y carreras. No obstante, anticipó que -ante los cambios- las instituciones y las corporaciones (docentes, no docentes y alumnos) son refractarias “aunque en su discurso sean revolucionarias”.

¿Cuáles son los desafíos de la Unam en el actual contexto?
No es bueno autorreferenciarse, pero mi preocupación central en esta primera parte del año fue cómo continuar. Por suerte hubo una continuidad institucional en lo que respecta a la secretaría de política universitaria y esto nos dio tranquilidad… esto es común en muchos países, pero no para nosotros con sólo treinta años de democracia, donde un cambio de Gobierno parece un cambio de planeta.

La otra tranquilidad, tras la reunión que tuvimos la semana pasada en Buenos Aires, tiene que ver con el presupuesto universitario 2017. Tuvimos oportunidad de ver la presentación del presupuesto universitario para 2017 y creemos que es una propuesta interesante; en lo específico de la Unam mejora un poco el presupuesto… claro que son hipótesis que no sabemos si se van a cumplir en su momento, pero como está la economía en este momento, pese a la actual recesión, las previsiones dan cuenta que habrá una importante inversión pública, inflación bastante controlada.

Yo pasé en la universidad la crisis de 2002 donde no podíamos ni pagar la luz, a esta situación de los últimos diez años donde pasamos de un presupuesto de 10 millones de dólares en 2003 a 50 millones de dólares en 2015… es decir, hubo una inversión importante a la educación superior del Estado nacional y del pueblo argentino; y eso nos permitió trabajar en desarrollo más que pensar en cómo sostenernos financieramente. Ya no teníamos que preocuparnos cómo pagar la luz y pudimos pensar en crecer.

De hecho, en ese período, no sólo se crearon universidades en el país sino que las existentes ampliaron su estructura
La UNaM creó carreras nuevas y postgrados nuevos. Hoy tenemos seis doctorados que para una universidad de 40 años implica un desarrollo importante. Abrimos sedes en Puerto Iguazú, San Vicente, Puerto Rico, Aristóbulo del Valle… esto fue muy importante para la gente de esas localidades pues se les dio la oportunidad de estudiar a gente que no podía hacerlo porque no tenía medios para estudiar en la universidad pública en Posadas ni para pagar una institución privada.

¿Esto se vio reflejado en la matrícula de la UNaM?
Sí. Además, en esos lugares donde llevamos estos proyectos a término porque se forman a dos cohortes y después se levanta para no inundar de una misma profesión o técnicos, se registra muy poca deserción. De hecho, la UNaM tiene un problema de deserción y cambio de carrera muy fuerte en Oberá, Eldorado y Posadas… pero en las extensiones logramos una retención y tasa de graduación muy importante porque evidentemente la gente lo siente como una oportunidad que hay que aprovechar.

Las extensiones de la UNaM son también muy cuestionadas por algunos sectores que aseguran que son ofertas de menor calidad y fomentan la escasa estabilidad docente…
Tiene distintas aristas, lo cierto es que esto se hizo a través de un programa nacional “Expansión de la educación superior”. Nosotros trabajamos con los mismos docentes que enseñan en la sede de Posadas, que viajan hasta esas localidades. Por esa misma razón, la estabilidad del docente no se pone en peligro cuando se deja de dictar esa carrera en la extensión. Pero sí es difícil generar ese espacio cultural universitario que nosotros creemos que es un adicional importante en término de cultura social para el pueblo donde se inserta la universidad. Por eso, la idea es que más allá de formar dos a tres cohortes es generar proyectos de extensión, culturales y sociales que permitan ir interactuando con la sociedad. Además, sumar cosas que tenemos en Posadas como el programa de teatro y el programa de deporte.

El Gobierno nacional anticipó hace algunos días que impulsará un sistema de acreditaciones de materias de las distintas carreras de las universidades nacionales del país… ¿La UNaM se sumaría a este sistema que ya se implementa en la UNC?
En nuestro país ya se había hecho algo así con las carreras de ciencias económicas para tener los primeros años prácticamente iguales. Y nosotros lo teníamos instrumentado también para las ingenierías; creo que es una idea inteligente. Este programa se llamaba “familias de carreras”. Antes de esto, ocurría que un estudiante que tenía veinte materias de contador metidas en la UBA venía a la UNaM y sólo se le reconocían dos materias y casi tenía que empezar la carrera de nuevo. Un absurdo, como si cada universidad daba una materia única en el universo.

¿La acreditación implica unificación de los contenidos entre las mismas carreras de las distintas universidades?
En realidad, todas las carreras universitarias que han venido acreditando en el país… empezó medicina, después ingeniería, arquitectura, veterinaria, agronomía, bioquímica e informática… tienen que tener un contenido mínimo común y cierto estándar de nivel para acreditar en el sistema nacional (ante la Coneau). Es decir que, el sistema universitario público argentino ya tiene esta plataforma… y este proceso fue muy cuestionado y resistido porque era como meterse con la autonomía universitaria que fue defendida como una vaca sagrada india. La UBA recién ahora está entrando en los procesos de acreditaciones; durante muchos años se excusó en su autonomía y excelencia para que nadie mida nada. Es una confusión, está muy bien la autonomía en cuanto a independencia y libertad en las cátedras, pero también uno es también responsable de un presupuesto importantísimo que le dedica el Estado con la plata de los trabajadores argentinos.

La acreditación de la Coneau es, además, un certificado de calidad
Absolutamente. En este momento, la UNaM atraviesa su segundo proceso de evaluación. Estamos en la etapa de la autoevaluación interna que terminará ahora y después viene la externa, por parte de la Coneau. La primera evaluación, en 2010, tuvo mucha resistencia. Ésta prácticamente está pasando sin ningún conflicto. ¿Para qué sirve esta evaluación? Para mejorar. Hasta en su propia vida, uno se evalúa para ver qué tenemos que mejorar y fortalecer. Creo que este es uno de los puntos positivos de la Ley de Educación Superior aprobada en los 90, en términos de calidad y condiciones mínimas básicas de enseñanza universitaria.

De todas maneras, el Gobierno nacional remarcó que el programa de créditos por materias será de tipo voluntario…
Sí, porque para poder avanzar se tienen que poner de acuerdo las carreras y las universidades. No se puede imponer por decreto. Creo que es una decisión interesante de la que hay muchos antecedentes. Este lunes estuvimos en Medianera (Brasil) donde estaban los rectores de Portugal firmando un convenio de doble titulación con los brasileños y la UNaM; y lo que planteaban es que ellos en Europa tienen esta equiparación entre carreras como muy automática, lo que permite que un chico se pueda mover de Portugal a Francia o cualquier otro país de la Comunidad Europea sin tener que dejar la carrera y empezar cada vez de nuevo. De lo que hablamos es que si una persona hizo la carrera de ingeniería en alimentos en Argentina puede obtener su título en Brasil y Portugal, es decir tener una triple titulación porque sabe lo mismo en cualquier de esos países.

Creo que hay que tener inteligencia para incorporar las ideas inteligentes, por más que sabemos las instituciones son refractarias a los cambios, lo mismo que las corporaciones de docentes, no docentes y estudiantiles que tenemos adentro de las universidades… a pesar que son todos revolucionarios en el discurso.

¿Cuáles son los resultados de la autoevaluación en lo que respecta a desgranamiento y tasa de graduación?

Sigue siendo alta la tasa de desgranamiento pero venimos mejorando en los últimos años. Esta es una preocupación constante de los que estamos en el gobierno de la Universidad, pero no es tanta la preocupación de los profesores que están al frente del alumno sobre todo en los dos primeros años. Creo que por eso la universidad todavía no incorporó sistemas más amigables, sobre todo en el primer año de la universidad donde se registra el gran salto del secundario a la universidad. Estamos trabajando y capacitando en forma gratuita a nuestros docentes en esa línea. Es necesario entender que el otro que está sentado enfrente es un igual y tiene el derecho de aprender. Uno como servidor público, en este caso profesor, tiene la responsabilidad de hacer efectivo ese derecho de otro ciudadano que quiere estudiar.

Si hice un parcial y salieron todos mal quiere decir que algo no me entendieron, que no pude explicarme bien, entonces tengo que buscarle la vuelta, no es que todos son inútiles. Entonces, estamos poniendo en discusión la sabiduría omnipotente del profesor que es un concepto que ya no tiene asidero porque toda la información está hoy en día en Internet.

El alumno que llega a la universidad logró sortear los numerosos filtros que tiene la educación primaria y secundaria. No todos llegan a la universidad: en Misiones nacen unos 25.000 chicos por año y de esos terminan la primaria 20.000 y sólo 9.000 terminan la secundaria. Pero apenas 1.000 terminan la universidad. Por eso, hay que ayudar al que llega a la universidad, hablo de contención no de ayuda en el sentido caritativo.

El 50% de los alumnos abandonan el primer año de la universidad… este es el porcentaje de los chicos que ingresan y ya no se matriculan en segundo año. En los años posteriores, el desgranamiento es menor y tiene otras características porque la persona que ya transitó algún grado de eficacia y resultados en primer año ya está entrenada para sortear la burocracia que tiene la institución, sortear los problemas de algunos docentes mejores y otros no tanto.

¿Y qué tasa de graduación tenemos?

Son muy pocos los que se reciben en el tiempo que estipula la duración de una carrera. En promedio, en las carreras de 4 a 5 años de duración los alumnos están tardando entre 6 y 7 años para recibirse. La tasa general de ingreso y egreso (en términos absolutos) es del 20%, es decir por cada 100 alumnos que ingresan en un año egresan con título veinte ese mismo año.

¿Hay mayoría de mujeres en la matrícula de la UNaM?

Sí, hay más mujeres que se inscriben y también son mayoría entre los que se gradúan. Más del 70% de los graduados de la UNaM son mujeres y ese mismo porcentaje hay en la matrícula estudiantil. Históricamente, había mayoría femenina en la facultad de ciencias sociales y humanidades, y en Artes; mientras que las ingenierías tenían una matrícula netamente masculina. Pero esto cambió mucho y ahora se nota la incorporación de las mujeres a las ingenierías. La tecnología va haciendo que las carreras técnicas dejen de pensarse como fuerza bruta, porque cualquier persona puede manejar las nuevas tecnologías. Y en los últimos diez años está tendencia se ha consolidado. Quizás esto todavía no se ve reflejado en el mundo laboral, por ejemplo, la semana pasada, en esa reunión con 17 rectores de Brasil y Portugal, sólo había una mujer. En el consejo de rectores de las universidades nacionales, las rectoras mujeres son minoría, no hay más de dos o tres entre cincuenta. En la UNaM, en las seis facultades tenemos tres decanas (Económicas, Humanidades e Ingeniería Forestal).

El primer semestre no fue fácil… cómo ve lo que queda del año?

Este primer semestre fue muy duro porque no había plata. La Nación se atrasó en el envío de los fondos de financiamiento, ahora están llegando esos fondos pero tuvimos que pasar estos seis meses. Algunas universidades estuvieron en una situación muy comprometida, por suerte la Unam tiene un manejo bastante saneado de sus cuentas por lo que pudimos utilizar fondos de una cosa y ponerlos en otra… lo que nos permitió no parar nada: ni comedores, ni extensiones. Sí debimos postergar algunas acciones de mantenimiento, pero no afectamos servicios esenciales.

Este segundo semestre también va a ser complicado en términos gremiales porque el Gobierno ratificó que no reabrirá paritarias. Creo que será complicado, habrá situaciones de paro y conflicto… todos los gremios universitarios están planteando reapertura de paritaria. Creo que tenemos que llegar a diciembre. El año que viene puede ser de recuperación… esperemos por el bien de todos los argentinos.

Sponsors – Direccion General de Rentas de la Provincia de Misiones

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