Por la crisis económica, se venden menos antigripales y anticonceptivos

La fuerte caída del consumo provocada por la devaluación y los aumentos de precios del último año no se limitó exclusivamente al rubro masivo (alimentos, bebidas y productos de limpieza y tocador), sino que también se siente en las farmacias. Los medicamentos de venta libre fueron los que se llevaron la peor parte. ¿Los que más cayeron? Analgésicos y antifebriles (-16%); descongestivos, expectorantes y antigripales (-13,5%), antibacterianos (-11,5%) y antiespasmódicos y gastroprotectores (-10,7%). Se trata de los únicos remedios que pueden publicitarse en los medios masivos de comunicación, pero así y todo no alcanzó para impedir que bajara la demanda.

Son cifras que se desprenden de un informe de la consultora especializada Iqvia, el equivalente en el rubro salud a firmas como Nielsen o Scentia en el consumo masivo, correspondientes a abril pasado respecto de abril de 2018. La consultora releva un 95% de las ventas de las droguerías a las farmacias, que trabajan casi sin stock y realizan hasta tres pedidos por día a las droguerías.

El dato más delicado es que también cayeron los volúmenes en varios rubros de medicamentos de venta bajo receta como antiartrósicos y miorrelajantes (-3,3%), antiepilépticos (-4,9%), anticonceptivos (-5,8%) y antidepresivos (-1,7%), entre otros. Es, con todo, un panorama heterogéneo ya que otros grupos terapeúticos registraron más despachos a farmacias, como antidiabéticos modernos (6,7%), antihipertensivos modernos (5,3%), antipsicóticos y antiparkinsonianos (1,3%) e insulinas (0,4%). De todos modos, Iqvia registró en mayo una baja total del mercado, en unidades de dosis, de 8,4% interanual y proyecta una progresiva recuperación a lo largo del año, que terminaría con una caída de 1,8% en los volúmenes.

El consumo en farmacias se mueve en línea con la evolución del comercio minorista en generinflaal y en el caso de los medicamentos de venta libre, la demanda es muy sensible a las variaciones del poder adquisitivo, golpeado por la inflación de 2018. Tras ser pisados por el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno durante años, los precios al público de los remedios empezaron a crecer por encima de la inflación en 2016 y 2017, y la brecha se aceleró a partir de mayo del año pasado. Los aumentos interanuales están en torno del 72% contra una inflación interanual del 57,3% en mayo, según el Indec. Luego está el universo cubierto por la obra social de jubilados y pensionados (PAMI), cuyos medicamentos se incrementaron interanualmente un 22% menos que el promedio del resto del mercado.

Por su parte, los laboratorios dicen que, luego de haber aumentado los precios por encima de la inflación en 2018, en el primer cuatrimestre del año están en línea con ella, en torno del 15% en el caso de los remedios bajo receta. El relevamiento de Iqvia confirma que, entre enero y mayo, los precios al público subieron 18% promedio contra un IPC acumulado de 19,2%.

El precio de los medicamentos está fuertemente impactado por el dólar a que la mayoría se elabora a partir de principios activos importados y muestra una correlación muy fuerte con la moneda norteamericana. El informe de impacto inflacionario en los medicamentos que elabora mensualmente el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) muestra que, en marzo, los incrementos en los 10 principales remedios utilizados por personas de 60 años o más se ubicaban en un rango de 5 a 9%; saltaron a otro del 12 al 23,5% en abril para desacelerarse nuevamente en mayo a un rango del 7 al 9,2% en el momento en que empezó la pax cambiaria. Según CEPA, el ajuste interanual de este grupo terapeútico llegó en mayo al 65,3%.

CM

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