En un año cerraron más de 1.500 pymes

Mientras algunos empresarios piden una reforma laboral para despedir trabajadores con mayor facilidad, las pymes reclaman un decreto que suspenda los embargos a las industrias. El reclamo nació desde la cámara que agrupa a las pequeñas empresas industriales del país, que ofrece cifras y datos sobre la profundidad de la crisis del sector.

“Desde abril del año pasado a abril de este cerraron sus puertas 1.600 pymes industriales. Otras tantas siguen operando a punto de cerrar, y tenemos al Estado como uno de los principales motivos”, dijo Daniel Rosato, titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA).

El motivo de su reclamo tiene lógica: la mayoría de las firmas tiene que abandonar sus operaciones al recibir un embargo judicial de sus cuentas, generalmente por parte de algún organismo nacional: ya sea Anses o la AFIP, o incluso como resultado de un juicio laboral.

“Las empresas cierran porque se rompe la cadena de pago, y la crisis hace elegir qué se paga. Es un efecto dominó, se te complica cobrar y tenés que seguir sacando tu producción. En algún momento ese hilo se corta”, explica. Desde el sector tuvieron reuniones con asesores del ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, y el de Justicia, Germán Garavano, a quienes les llevaron la propuesta, que también presentaron sin éxito en el Congreso tanto en 2017 como el año pasado.

“Está probado que si hacés cerrar a una empresa perdemos todos. El Estado no va a cobrar lo que le deben, generás despidos y frenás cualquier recuperación económica posible. Eso además lleva a muchos a intentar operar desde la informalidad, lo que es peor”, agrega Rosato.

Entre los sectores más afectados, las textiles, metalúrgicas y fábricas de muebles lideran el ránking, entre apertura de importaciones o la crisis de consumo interno. Desde el Ejecutivo nacional se comprometieron a responder el pedido. Pasaron dos semanas. El tiempo corre.

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