El 44% de los argentinos perciben ingresos del Estado

En dos décadas, creció 221% la gente que depende del Gobierno.  Las pensiones por invalidez, las jubilaciones por moratoria y la AUH explican buena parte del alza.

Todos los meses, el Estado deposita dinero en las cuentas de casi 20 millones de argentinos, convirtiéndose, en la mayoría de los casos, en sostén principal de esas personas.

La cifra es 221 por ciento más alta respecto de 2001, año de inflexión en la historia económica de la Argentina. En ese entonces, eran 6,23 millones de argentinos los que recibían ingresos económicos del Estado.

Desde entonces, y por diferentes razones –sociales, económicas, culturales y electorales–, esa cuenta no ha parado de crecer, al punto de demandar un gasto público que hoy tiene un tamaño gigantesco, equivalente a 42 por ciento del producto interno bruto de la Argentina. Eso significa que de cada 100 pesos que produce genuinamente el sector privado, el Estado gasta 42. El grueso de ese dinero lo obtiene cobrando impuestos y, cuando eso no es suficiente, emite o toma deuda.

La cuenta incluye a quienes son empleados del Estado, en sus tres niveles, y a los que reciben algún beneficio de la seguridad social, sea en forma de jubilación o pensión o como plan social.

Eso implica que, sobre una población de 44,7 millones de habitantes, el 44,5 por ciento depende total o parcialmente del Estado para sobrevivir.

De esos 19,99 millones de personas con ingresos del fisco, los empleados son el segmento más numeroso: cuatro millones de asalariados.

Esa cifra creció 70 por ciento, aunque a ritmo dispar: los municipios, con 703.437 empleados, tienen el doble de trabajadores que tenían en 2001. Las provincias también incrementaron su planta 73 por ciento: pasaron de 1,36 millones a 2,35 millones. Y la Nación creció 59 por ciento, con 198.836 empleados actualizados en 2019.

A esa cuenta hay que agregarle otros 744 mil empleados más, que son los que están en las empresas estatales, los entes autárquicos, los poderes judicial y legislativo. Ese grupo creció 47 por ciento en dos décadas.

En el mismo período, los asalariados privados registrados pasaron de 8,42 millones a 11,68 millones: un alza del 38 por ciento, la mitad que el empleo público.

No obstante, pese al crecimiento del empleo estatal, la participación en el total de beneficiarios del fisco bajó del 38 por ciento al 12 por ciento en casi dos décadas. Esto es porque se agregaron millones de beneficios que antes no existían.

agenciahoy.com