Identidad de género: en Misiones es posible acceder al acompañamiento psicológico y al tratamiento hormonal de manera gratuita

Desde la aprobación de la ley de identidad de género en el año 2012, (ley 26743), todos los tratamientos de reasignación de género, e intervenciones quirúrgicas deben ser gratuitas para todos los pacientes que lo requieran. En Misiones, el hospital de Agudos Ramón Madariaga cuenta con un equipo interdisciplinario para acompañar este proceso. Es así que la psicóloga Betiana Acosta y la endocrinóloga Florencia Rodríguez cuentan como es el tratamiento y el acompañamiento en este nosocomio.

La psicóloga contó que el paciente siempre llega al hospital derivado por algún médico clínico, o por amigos que ya han asistido al hospital y se encuentran en tratamiento. “Nosotros somos un equipo que estamos trabajando desde el 2014 más o menos, está formado por cirujanos plásticos, endocrinólogos, psicólogos, urólogos, ginecólogos y médicos clínicos”.

El objetivo de todo el equipo de trabajo, es tratar de, “que el paciente se sienta contenido por todas estas especialidades, que pueda preguntar, que pueda sacarse las dudas, y tratamos de que tenga un seguimiento psicológico y endocrinológico, y cuando esté completo el tratamiento pueda realizarse la cirugía que corresponde”, reconoció la psicóloga.

Por su parte, la endocrinóloga Florencia Rodríguez aseguró que, “desde 2014/2015 estamos trabajando con el comité interdisciplinario de identidad de género. Estamos trabajando con la doctora Roa, somos las dos endocrinólogas y trabajamos con los pacientes en lo que tiene que ver con el cambio hormonal de los pacientes trans, entonces lo que hacemos es una evaluación completa antes de iniciar el tratamiento, que es fundamental. Tratamos de evaluar otras áreas endocrinológicas para ver que todo esté bajo control, una vez que está todo bien. Y una vez que el paciente lo acepta, porque hay que saber que no todos los pacientes buscan tratamientos hormonales, pero si la mayoría. Lo que se hace es intentar hacer el cambio hormonal en cuanto a las hormonas plasmáticas, quiere decir en sangre, de un género a otro”.

La endocrinóloga detalló que, “a las chicas trans lo que se hace es darles estrógenos hasta llegar a los niveles de una mujer biológica, y a veces se precisa también una hormona que es un anti andrógeno, es una anti hormona masculina. Y a los varones trans se les da testosterona. Cada uno según lo precise, si bien es un tratamiento que está estandarizado, siempre es individualizado al paciente. Hay pacientes que precisan tal o cual tipo de testosterona, les cae uno mejor que el otro. Y siempre hay que ir viendo los efectos secundarios que pueden aparecer. Como para ir teniendo la precaución”.

Identidad de género

Florencia Rodríguez, Endocrinóloga

Tratamientos de por vida y efectos secundarios

El tratamiento hormonal para cualquier persona que decide cambiar de género es de por vida, así lo aseguró la endocrinóloga del hospital Madariaga, y este tratamiento tiene variados efectos secundarios, lo primero de lo que se habla en el consultorio es “que inevitablemente, hay un daño en la fertilidad, eso es algo que nosotros siempre hablamos al principio del tratamiento”.

Además de este efecto, existen otros tantos entre los cuales, “los más graves tienen que ver con las neoplasias, los tumores que pueden tener relación con las hormonas, por eso siempre los controles se tienen que hacer. De mamas, de útero, de próstata, esos órganos son sensibles a las hormonas sexuales y tienen que controlarse siempre. Es algo que toda la vida lo van a tener que hacer, y hay que tener mucho cuidado”, remarcó Rodríguez.

El tratamiento hormonal, también puede afectar a diferentes cuestiones metabólicas, “lo que quiere decir que puede haber alguna u otra hormona que puede levantar la presión, pueden aumentar el colesterol, aumentar la cantidad de glóbulos rojos, puede descalcificar los huesos, por eso siempre se tiene que estar siguiendo al paciente y evitar que se vaya del control para evitar todas estas cuestiones”, aseguró la especialista.

Desde el hospital aseguran que este tipo de tratamiento en general es de por vida, “pero siempre es individualizado y puede pasar que el paciente se cansa y no quiere seguir más, que sea una decisión del paciente o puede pasar que aparezca un efecto adverso y se deba suspender el tratamiento temporal o totalmente. Y si no, es de por vida y, se puede ir analizando los niveles hormonales según la etapa biológica del paciente”, puntualizó la endocrinóloga.

Y agregó que, “se debe tener en cuenta, por ejemplo, que una mujer biológicamente mujer, siempre después de la menopausia baja el tenor estrogénico, entonces, básicamente intentamos igualar estos valores, pero se va viendo, siempre con todos los pacientes”.

Peligros de la automedicación

También, la endocrinóloga destacó la importancia de la consulta a los especialistas, y evitar la automedicación, aunque reconoció que actualmente se ven menos casos de automedicación, porque en el hospital, “tienen el lugar donde consultar, y la automedicación puede ser bastante peligrosa en cuanto a la salud. Hablando estrictamente desde lo endocrinológico. Esto es súper importante, que consulten y que no se auto mediquen. Porque acá tienen un lugar donde estar acompañados”.

La especialista también indicó que la medicación es distribuida por el ministerio de salud, en un principio deben dirigirse al sector de servicio social, solicitar la apertura de un expediente, y a partir de allí ya tienen la posibilidad de recibir la medicación todos los meses.

“Lo ideal es que cumplan con los turnos, porque las recetas las expedimos nosotros entonces vamos creando lazos a medida que vamos haciendo los controles”, afirmó Rodríguez.

¿A partir de qué edad se puede comenzar con el tratamiento hormonal?

“Nosotros en el Madariaga atendemos los pacientes desde los 15 años, y a partir de esa edad podemos iniciar el tratamiento”, aseguró Rodríguez.

Aunque la especialista reconoció que, “también hay endocrinólogos infantiles que se especializan en lo que es infancia trans, y allí lo que se hace es otra cosa. Se busca un poco frenar un poco el desarrollo esperar que se cumpla un cierto tiempo y definir cómo se va a proseguir”.

Pero recordó que en el hospital de agudos se atiende a las personas a partir de los 14 años, entonces, “nosotros desde los 15 años podemos empezar un tratamiento. Y se lo va controlando desde esa edad”.

Acompañamiento psicológico para pacientes de todas las edades

La psicóloga señaló que el rango de edades de los pacientes con los cuales trabaja va desde los 14 hasta los 60 años, es alta la brecha entre una y la otra. Y destacó que es importante el acompañamiento psicológico durante todo el tratamiento, porque, “el paciente siempre tiene las puertas abiertas para trabajar cualquier problemática, el paciente pasa por depresiones, por situaciones familiares complicadas, por amoríos complicados entonces siempre necesita de una comprensión y una guía”.

Identidad de género

Betiana Acosta, Psicóloga

Acosta reconoce que actualmente, el paciente menor “tiene más dialogo con los padres, puede comunicar a los padres, aunque muchas veces no recibe la aceptación en la primera vez, pero si tienen menos tabú, lo pueden hablar, pueden mostrarse, pueden ser quienes quieren”.

Con los pacientes adultos no ocurre lo mismo, dado que, “cuando llega al consultorio, estuvo sin charlarlo, sin dialogarlo con nadie todo este tiempo, hasta que hay algo que hace o dice, y allí decide comenzar con el tratamiento y con los cambios hormonales, cambios físicos también y obviamente todo tiene un hilo también en la parte de psicología”.

Actualmente el acompañamiento familiar es mayor

En referencia al momento en que las personas deciden mostrar su verdadera identidad, las situaciones son muy distintas, cada familia tiene formas distintas de reaccionar, pero que actualmente la aceptación es mayor, “cada familia es distinta, hay papás y hermanos que aceptan desde el principio, y hay papas que los echan de la casa. Esa es una situación que por ahí no está bueno que los chicos pasen. Como todas familias hay quienes que aceptan y otros que no”.

Desde el acompañamiento que realizan en el hospital, “siempre tratamos de focalizar en el paciente que es difícil ponerse en el lugar del otro, entonces uno puede aceptar lo que los papas aceptaron. No entender, porque entender es ponerse en el lugar del otro, entonces aceptar es mas fácil. Se debe tener en cuenta que si los padres eligen no aceptar. El chico va a continuar haciendo su vida, porque más allá de lo que los papas deciden, los chicos ya decidieron también y deciden continuar en el camino de cambiar la identidad de género”.

Una de las recomendaciones de la psicóloga es invitar a los padres o tutores de los jóvenes a asistir a las consultas, acompañar el proceso, “siempre invito a los papas o a algún familiar que acompaña, pueden ser los abuelos o los tíos. El tratamiento es para aquel que quiera venir, porque esto un proceso y un camino muchas veces difícil”.

En el proceso, la psicóloga recomienda que “cuando van a elegir el nombre que va a ir en el otro DNI, que le brinden la posibilidad a los papás que elijan los nombres con ellos. Porque la mamá y el papá piensan 9 meses los nombres de ellos, entonces también como que sea algo de los dos, que se pongan dos nombres, uno que elijan los padres y otro que elijan ellos. Que les den la oportunidad de ser partícipe de esta situación”.

Por otra parte, la situación de las personas más grandes es diferente, “ya tienen otra forma de encarar la vida, ya tiene un trabajo, ya tiene una pareja. Entonces, no estarían tan pendiente de la aceptación, de la opinión de los padres, sino que puede hacer un poco más su vida, pero si se puede estaría genial que los padres puedan compartir esta transición con ellos”.

“Los pacientes reciben también lo que es el espacio pre quirúrgico donde realizamos una charla sobre las expectativas de cada paciente, de los miedos antes de entrar al quirófano. Es sumamente importante, más allá del acompañamiento global tenemos el espacio para que el paciente pueda charlar sobre sus miedos y las expectativas, con respecto a su cuerpo. El acompañamiento es indistinto, pero hay más intervenciones hacia la masculinización”.

Actualmente el equipo interdisciplinario de identidad de género atiende alrededor de 100 pacientes, entre varones y mujeres trans.

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