La producción misionera crece a pesar del contexto

En los últimos dos años, a pesar de las extensas sequías, el panorama adverso a nivel nacional para poder exportar o importar insumos, la crisis económica internacional y el alza de precios interno y externo; las producciones regionales misioneras se siguen desarrollando de manera significativa. Los sectores tealero, yerbatero, foresto industrial y tabacalero muestran buenos números, en los precios, en la superficie cultivada y en los propios volúmenes netos de producción.

En el primer semestre del año, la provincia de Misiones totalizó importaciones por U$S 201 millones, un 4,43% en dólares en comparación al primer semestre de 2020 y casi 7% por debajo de lo acumulado a junio de 2018, aunque en ese año se totalizaban más de 60 millones de dólares por exportaciones energéticas que hoy la provincia ya no produce. Más de U$S 70 millones están explicados por la venta de infusiones (principalmente yerba mate y té), y en conjunto las manufacturas de origen agropecuario (MOA) totalizan U$S 120 millones, casi 60% de las exportaciones tienen este origen. Menos de 30%, por su parte, provienen de sectores puramente industriales, por eso el foco está puesto principalmente en cómo se producen cambios virtuosos en pos de extender la frontera productiva de la tierra misionera.

Desde el Ministerio del Agro y la Producción misionero cuentan que en el sector forestal tiene menos de 100 empresas que controlan más del 90% del volumen producido en la provincia pero que, pese a esta concentración, existe una gran perspectiva para toda la cadena de valor, incluso para los centenares de pequeñas empresas que lo conforman. Dejan deslizar, desde el sector forestal, que los precios vienen en alza en relación a otros momentos (por ejemplo 2020, o incluso 2019) por el alza en la demanda que están recibiendo puertas adentro de la provincia.

Si bien las exportaciones forestales, o forestoindustriales, no aumentaron considerablemente en lo que avanza de 2021 (e incluso quedaron fuera de algunas exenciones de retenciones dispuestas a principio por el gobierno nacional), el sector se fortalece. Un funcionario adelanta que a fines de octubre estará listo un relevamiento clave sobre los aserraderos del sector, en toda la provincia, y que en este escrutinio ya se están encontrando con realidades que se condicen con este buen momento forestal.

En el caso de la Yerba Mate, la bonanza parece ser mayor. Ya a principios de 2020, desde el sector empresario dejaban relucir el considerable aumento en la demanda que traía aparejada la crisis sanitaria actual, por modificaciones en los hábitos relacionados al ritual matero, pero también por las modificaciones de otros aspectos de la vida que hacían a este rito más asiduo, incluso, que prepandemia.

Si miramos la superficie comprometida para el cultivo de Yerba, según información que publica el Instituto Nacional de Yerba Mate para agosto de 2021, la provincia ha caído en participación respecto de septiembre de 2018. En ese momento Misiones ostentaba del 90% de la superficie implantada con Yerba Mate en el país, mientras hoy sólo representa el 87%. En términos de volumen de la producción la cosa varió menos, cuando en septiembre de 2018 la producción misionera significaba el 90% del volumen nacional anual de Yerba, hoy solo el 86,13%.

En un informe técnico de la entonces Subsecretaría de Programación Microeconómica mostraba que en 2018 el rinde de las explotaciones de alto rendimiento, en comparación con las de baja tecnología, es 5 veces superior. Sin embargo, la resolución 170 del INYM (que hoy preside Juan Szychowski) limitó las nuevas plantaciones de Yerba Mate, autorizando solo 5 nuevas hectáreas para cada productor inscripto en el Registro de Operadores del Sector Yerbatero, según consigna el documento que busca revertir la concentración para tender hacia una mejor competencia, distribuyendo los ingresos a favor del primer eslabón de la cadena de los pequeños productores.

El alza en la demanda de Yerba Mate en el mercado interno fue registrada por el sector empresario, y la producción de yerba a Salida de Molino de este año, acumulado a agosto, es la mejor de los últimos 5 años. Restando contabilizar aún cuatro meses de esta forma de producción tendiente al mercado local (yerba mate y saquitos), se espera que a los 189 millones de kilogramos de yerba ya contabilizados se puedan sumar otros 90 millones en lo que resta del año. De materializarse, configuraría un volumen de producción del sector cercano al más alto de los últimos años, el de 2019 (cuando se superaron los 276 millones de kilogramos).

Yerba a Salida de Molino para el Mercado Interno

Expresado en Kilogramos (yerba con estampillado y saquitos) en base a INYM

Sin embargo, el sector se encuentra en una tensión que no se esperaba a partir de las medidas adoptadas recientemente por Szychowski. En la semana que pasó, no se pudo concertar un aumento en el precio oficial a pagar por kilogramo de hoja verde en el mercado argentino, aunque los empresarios del sector aseguran que “de hecho” se está pagando una gran alza en el precio de la hoja verde por la propia demanda del momento.

Aseguran que en este momento se está comerciando a $50 el kilogramo, la hoja verde, y que se acerca un objetivo del INYM en los últimos años. Se acerca mucho a un valor de referencia surgida desde el Instituto en varios momentos, el objetivo de que valga 50 centavos de dólar cada kilogramo. Si bien este valor todavía no logra cumplirse, en su equivalente en pesos, con el tipo de cambio oficial que ronda los $105.

También es cierto que la mayoría de los trabajadores de este eslabón de la cadena de valor no rige sus ingresos por el valor del dólar, y a pesar de ello el alza del valor en dólares de esta hoja verde significa que muchos de los sectores más bajos y los productores pequeños ven que sus ingresos crecen más rápido que los propios costos en dólares que tenga el sector, algo que no sucede en Córdoba(y viene denunciando fuertemente la Bolsa de Cereales, allí), donde sus productores ven erosionados sus ingresos por el alza de los agroquímicos.

De los sectores más pujantes de la provincia, el tealero es el que tiene la realidad actual más complicada. La zafra de Té que terminó en mayo, durante este año, arrojó un volumen de producción 20% menor en la producción de hoja verde. La cosecha 2021 de té en Misiones se traduce en 64.000 toneladas de té seco, lo que permite satisfacer la demanda externa del té misionero, en industrias europeas y asiáticas.

Por su parte, el sector tabacalero enfrenta un presente muy bueno. De las 18.100 toneladas producidas en la provincia en 2016, el sector anunció un volumen de 31.000 toneladas para 2022. A pesar de los reclamos por la reactivación del cobro del impuesto que financia el Fondo Federal Solidario (o Fondo Especial del Tabaco), o del contexto de negociaciones para el establecimiento de un plan de precios e inversiones, el nivel de producción de Misiones viene en alza, y el rendimiento de la tierra misionera en esta plantación viene mejorando comparativamente respecto de las otras provincias del NEA y NOA que también producen tabaco.

La provincia representa más de un cuarto de las exportaciones argentinas de tabaco, y esta generación de divisas y de empleo caracteriza el potencial que tiene el sector en Misiones. Se estima, desde el sector empresario, que esta tendencia puede sostenerse en un círculo vicioso, en el cual la mayor ganancia genere también mejoras cualitativas respecto de los métodos de producción.

El contexto productivo en la provincia es para nada austero, tiene a sus principales cadenas de valor en desarrollo, y una intervención clave del Estado provincial para sostener este ritmo. En un momento de gran preocupación por la deriva social de la crisis económica, aparece como una noticia vital para mirar el horizonte productivo de salida.

misionesopina.com.ar