Hoy es el Día Nacional del Humorista: un homenaje a Roberto «el negro» Fontanarrosa

Cada 26 de noviembre se celebra en Argentina el Día Nacional del Humorista, fecha establecida para conmemorar el nacimiento de Roberto Fontanarrosa, un reconocido humorista rosarino.

Cada 26 de noviembre se celebra el Día Nacional del Humorista en la Argentina. La fecha fue constituida en el 2014 por el Senado de la Nación mediante la Ley N° 27.100, para homenajear a Roberto Fontanarrosa, nacido en esa fecha en el año 1944.

A través de la Ley 27.100, sancionada en diciembre de 2014 y promulgada en 2015, fue que se instituyó este día nacional, en conmemoración del natalicio del recordado humorista gráfico rosarino.

El «negro» Fontanarrosa, fallecido en 2007, nació el 26 de noviembre de 1944 en la ciudad de Rosario. Esa fue la ciudad que amó y donde permaneció hasta el final. Fue, además de humorista, un gran dibujante, cuentista, novelista.

Con el tiempo, Fontanarrosa se convirtió en una figura clave del humor gráfico en la Argentina. Creó personajes que marcaron a generaciones de lectores como Inodoro Pereyra y su entrañable perro Mendieta.

Inodoro Pereyra junto a Mendieta. Foto/ Archivo
Inodoro Pereyra junto a Mendieta. | 26 de noviembre, Día Nacional del Humorista.

Boogie, el aceitoso un asesino a sueldo de un humor negro híper ácido, fue otra de sus tiras emblemáticas que llevó al cine Gustavo Cova en 2009 con voces de Pablo Echarri y Nancy Dupláa, entre otras.

Lo cierto es que el humorista gráfico rosarino se convirtió en una figura de las letras latinoamericanas con sus cuentos sobre fútbol -era fanático de Rosario Central-, o inspirados en las charlas interminables en el mítico bar El Cairo.

En 2015, ocho años después de su muerte, llegó el reconocimiento para todos los humoristas, sean gráficos o no. Y también para recordar al «Negro» Fontanarrosa, un ícono popular.

Día Nacional del Humorista: las obras célebres de Roberto Fontanarrosa

Roberto Fontanarrosa nació en la ciudad de Rosario, en 1944. Durante su infancia vivió en el centro de la ciudad, en un antiguo edificio en Catamarca 1421 esquina con Corrientes.

A menudo se afirma que a partir de 1973, cuando Fontanarrosa empezó a publicar su viñeta diaria en el diario Clarín, la gente empezó a leer el diario por detrás. Antes, Fontanarrosa había formado parte del plantel de humoristas de una extraordinaria revista llamada Hortensia que hizo a desternillar a medio país con su humor cordobés, un humor fresco que en nada se parecía a un chiste de argentinos (es decir, de porteños).

Desde entonces Fontanarrosa no paró de trabajar. Entre su enorme producción de humorista gráfico hay dos personajes que forman parte de la vida argentina: Inodoro Pereyra, el renegau (un gaucho que se rebela a todo, secundado por su perrito Mendieta) y el mercenario Boogie el aceitoso, en sus inicios una parodia del James Bond de Ian Fleming, pero que es más bien un demente Harry el Sucio (el policía fascistoide que encarnó Clint Eastwood).

Fontanarrosa recopiló viñetas sueltas en algunos volúmenes muy difundidos, como por ejemplo ¿Quién es Fontanarrosa?Fontanarrisa, Fontanarrosa y los médicosFontanarrosa y la políticaFontanarrosa y la parejaEl sexo de FontanarrosaEl segundo sexo de FontanarrosaFontanarrosa contra la culturaEl fútbol es sagradoFontanarrosa de PenalFontanarrosa es Mundial y Fontanarrosa continuará, títulos en que es patente el amplio abanico de temas que abarcó su agudeza humorística y su habilidad para el comentario gráfico.

Además de recopilaciones de viñetas, publicó también cómics concebidos directamente como libros, como Los clásicos según Fontanarrosa, Semblanzas deportivas y Sperman. A ello hay que añadir los volúmenes que recogen las correrías y desventuras del gaucho Inodoro Pereyra. Publicadas desde 1972 en revistas de humor y, regularmente, en el periódico Clarín, las historias de Pereyra y su perro Mendieta fueron recopiladas en más de quince volúmenes. Una versión de dichas aventuras fue llevada al teatro en Buenos Aires en 1998, con un enorme éxito de público y de crítica. También las historias de Boogie el aceitoso se recogieron en doce volúmenes.

Como literato, publicó numerosas recopilaciones de cuentos, entre ellos: El mundo ha vivido equivocado (1982), No sé si he sido claro (1986) o Nada del otro mundo (1987). Muchos de estos relatos, de innegable sabor popular, tienen por escenario el bar El Cairo, un establecimiento real entre cuya clientela era fácil encontrar, un día cualquiera, al Negro Fontanarrosa.

Este conjunto narrativo es una completa antología de singularidades humanas, conductas y situaciones que van desde la parodia delirante al trazo más fino y certero. Escribió además algunas novelas, entre las que destacan Best Seller (una imaginativa y lúdica recreación de la peripecia de un mercenario sirio cuyo nombre da título a la obra), El área 18 y La gansada.

Aquejado de una enfermedad neurológica, en enero de 2007 Fontanarrosa anunció a sus lectores que su dolencia le impediría continuar dibujando con su propia mano, por lo que, a partir de aquel momento, contaría para poner en imágenes sus ideas con la colaboración de otros dibujantes, como Negro Crist (Cristóbal Reinoso) u Óscar Salas. El 19 de julio de ese mismo año, Fontanarrosa falleció en Rosario, su ciudad natal, a consecuencia de esta enfermedad.

El Negro Fontanarrosa: entre la pluma y la camiseta | Ministerio de Cultura
26 de noviembre, Día Nacional del Humorista.

Fuente: biografiasyvidas.com / clarin.com