
Su trayectoria se distingue por la producción de vitroplantas de alta calidad genética, bioinsumos con cepas nativas y avances en cannabis medicinal, ejes clave del agrodesarrollo misionero.
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Biofábrica Misiones cumple 19 años y lo celebra como uno de los centros de agrobiotecnología más importantes del norte argentino. Desde su creación en 2006, impulsa una estrategia integral de innovación aplicada al agro, con producción de plantines, desarrollo de bioinsumos y formación de recursos humanos.
La gerente general, Luciana Imbrogno, explicó a Canal Doce que el proyecto nació con tecnología transferida desde Cuba, enfocada en poner al alcance de pequeños productores materiales genéticos de calidad, especialmente de especies forestales como el eucalipto.
Luciana Imbrogno.
“Las grandes empresas accedían a clones de alto rendimiento, pero los productores pequeños no. La Biofábrica permitió democratizar ese acceso”, señaló.
Con el tiempo, la entidad incorporó especies agroindustriales, frutales y ornamentales, como banano, caña de azúcar y mandioca, todas propagadas por cultivo in vitro, lo que garantiza sanidad, uniformidad y precocidad.
Avances científicos con impacto directo en la producción
Entre los mayores hitos, se destaca la provisión de aceite de cannabis medicinal al sistema de salud pública provincial. Este logro fue posible gracias a la infraestructura instalada y el capital humano altamente calificado, que permitió acelerar el desarrollo del cultivo y su procesamiento industrial.
“Logramos entregar el aceite en menos de un año. Ya teníamos todo listo: laboratorio, técnicos, experiencia. Fue un salto enorme”, afirmó Imbrogno.
Otro frente estratégico es el desarrollo de bioinsumos agrícolas a partir de cepas nativas de hongos benéficos, adaptados al clima y suelo misionero, lo que optimiza su eficacia.
“Estos productos siguen trabajando en la chacra mucho después de ser aplicados, a diferencia de los importados”, remarcó la ingeniera.
Además, uno de estos bioinsumos ya está registrado en SENASA y figura como apto para producción orgánica certificada tanto bajo la normativa argentina como la de Estados Unidos y Europa.
Articulación con el sistema científico-tecnológico
Biofábrica mantiene una estrecha colaboración con universidades, como la UNaM, donde se formaron muchos de sus profesionales, y con instituciones como el INTA y el Inbiomis, con los que desarrolla ensayos a campo y nuevos productos.
“Tenemos genetistas, biólogos, ingenieros químicos y biotecnólogos. Muchos con maestrías y doctorados. Todo talento local”, detalló Imbrogno.
También articula con Misiopharma, la empresa encargada de elaborar el aceite de cannabis, y con el Ministerio del Agro, que facilita la transferencia tecnológica al productor.
Expansión hacia nuevos cultivos y desafíos
Entre los desarrollos más recientes se destaca la tecnología aplicada a la floricultura, con protocolos de cultivo in vitro de gerberas, crisantemos y gipsófilas, especies que posicionan a la provincia como proveedora de flores de corte a nivel nacional.
Otro objetivo estratégico es la producción de frutales tropicales, como palta, mango, maracuyá, mamón y frutilla, que ya forman parte de los programas productivos de Biofábrica mediante tecnologías combinadas de injerto, cultivo in vitro y producción por estacas.
“La provincia tiene un enorme potencial hortícola y frutícola. Estamos acompañando ese crecimiento con planificación y tecnología”, subrayó la gerente.
El desafío más urgente es lograr el registro de bioinsecticidas desarrollados en la provincia con hongos entomopatógenos, que permitirían reemplazar productos químicos por controladores biológicos más seguros y sostenibles.
Impacto social, orgullo personal
Verónica Rodríguez, vicegerente y miembro fundadora, destacó el rol de Biofábrica como transformador de la investigación en soluciones concretas:
“Fue un cambio radical. Pasé de la investigación básica a trabajar codo a codo con los productores. Hoy nos eligen por lo que hacemos”.
Desde otra mirada, Olga Jacques, capataz y supervisora, compartió su experiencia desde los inicios como operaria en 2007:
“Crecimos juntos con la empresa. Cada año hubo avances. La gente nos reconoce y valora lo que entregamos. Me llena de orgullo ser parte”.
Una referencia nacional en agrobiotecnología
En estos 19 años, Biofábrica organizó congresos nacionales de horticultura y biotecnología, recibiendo a investigadores y embajadores del país y el mundo, y consolidando a Misiones como un polo científico en expansión.
“Nos visitan desde Europa, Brasil e Italia. Hoy Biofábrica tiene reconocimiento más allá de lo provincial. Es un centro de tecnología de punta”, concluyó Imbrogno.
canal12misiones.com