La inflación en los alimentos no para y golpea a los más pobres, según informe

Aunque en enero, los precios de los alimentos habrían aumentado más del 4%, la inflación promedio del mes se ubicaría entre el 2,5% y el 3%, según los primeros datos que manejan en Economía.

Esto pasó porque el resto de los precios, con excepción de los vinculados a recreación y turismo y al equipamiento de los hogares, tuvieron alzas muy moderadas de la mano del dólar oficial planchado, del congelamiento de las tarifas de los servicios públicos y de los precios de los productos regulados por el Estado, en especial los combustibles.

Así las cosas, esta desaceleración de la inflación con relación a los últimos meses -en diciembre fue del 3,7% -es fundamentalmente el resultado de las medidas de congelamiento. Y aunque se mantienen por unos meses más, se espera hacia delante una inflación superior al 2% mensual, con importantes interrogantes por los retoques en el dólar oficial, el salto en los valores de los “dólares alternativos”, la fuerte emisión monetaria y el fin del período de precios y tarifas congeladas.

El aumento de los precios de los alimentos estuvo impulsado por la restitución del IVA en la canasta alimentaria básica más las dispares remarcaciones en comercios y supermercados. Hubo además alzas generalizadas en aceites, carnes, pollo y frutas y verduras.

De esta manera, la inflación de enero afectó más a los sectores de menores recursos que destinan una proporción mayor de sus ingresos a alimentarse.

A fines de 2019, los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central habían informado que, para enero, esperaban una tasa de inflación de 3,8% mensual. Este martes revieron ese pronóstico para el 3,5% (-0,3 punto). Por su parte, ya en base a una medición propia, la consultora Orlando Ferreres estimó en 3,1% la inflación en enero mostrando “cierta desaceleración” en relación a los valores de los meses previos.

En cuanto a los principales rubros, según Ferreres, Esparcimiento lideró las subas del mes, avanzando un 5,2% mensual a raíz del aumento en turismo. Transporte y Comunicaciones creció 4,2% mensual, explicado principalmente por el incremento en la bajada de bandera de los taxis porteños. Y Alimentos y Bebidas registraron un aumento del 3,8% y aportó 1,3% al nivel general, debido a subas significativas en carnes y cereales y derivados. Otro rubro que registró una dinámica por encima del nivel general fue Indumentaria, mostrando una variación del 4% mensual.

En tanto, enero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahia Blanca (CREEBBA) fue del 2,6%. “Alimentos y Bebidas, el capítulo de mayor ponderación, se ubicó en segundo término con una suba del 3,8%. Las alzas más destacadas tuvieron lugar en frutas (10%), cereales y sus derivados (7,3%), aceites y grasas (5,4%), infusiones (5,1%), carnes (4,3%), azúcar, dulces y cacao (3,2%), leche, productos lácteos y 2 huevos (2,5%), bebidas sin alcohol (2,3%), bebidas alcohólicas (1,7%), alimentos consumidos fuera del hogar (1,1%), verduras, tubérculos y legumbres frescas (0,7%) y alimentos preparados y listos para consumir (0,2%)”, según CREEBBA.

El próximo 13 de febrero se conocerá el dato oficial del INDEC y de las direcciones provinciales.

(Fuente: Clarín)