Bolivia: imputaron a Evo Morales por delito de terrorismo

La Fiscalía General de Bolivia volvió a reclamar la prisión preventiva del mandatario derrocado. Actualmente, está refugiado en la Argentina.

A casi nueve meses del golpe de Estado que dio por tierra con su gobierno, Evo Morales fue imputado por la Fiscalía General de Bolivia por los supuestos delitos de terrorismo y su financiamiento, que reclamó nuevamente la prisión preventiva del exmandatario refugiado en la Argentina.

La imputación formal contra Morales (2006-2019) es por «los delitos de Terrorismo y Financiamiento al Terrorismo por presuntamente haber coordinado» con un dirigente cocalero, por teléfono, «el bloqueo de alimentos y cerco a las ciudades capitales (cabeceras de regiones bolivianas) durante los conflictos de 2019», informó la Fiscalía en un comunicado.

Ésta es la segunda vez que la institución judicial pide el arresto de Evo Morales. En diciembre había solicitado su detención por sedición y terrorismo por los mismos hechos. Entonces, anunció que solicitaría su detención a Interpol, pero el trámite no avanzó.

En febrero, la Fiscalía de Bolivia abrió otra causa contra el exmandatario por supuesto fraude electoral, pero hasta ahora tampoco hubo avances. «En la resolución de imputación se solicita la detención preventiva» de Evo Morales, que dimitió al cabo de 14 años tras intensas protestas en las calles por lo que la OEA calificó de irregularidades en las elecciones de octubre de 2019, en las que buscaba un nuevo período hasta 2025.

Los fiscales basan su acusación actual en pericias realizadas en Colombia. «Las muestras tienen una alta probabilidad de identificación de la voz del señor Evo Morales Ayma», según el comunicado. «Que no entre comida a las ciudades, vamos a bloquear, cerco de verdad», dice la voz en la supuesta llamada del exmandatario al dirigente cocalero Faustino Yucra Yarmi.

Al presentar la grabación en noviembre, el ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo, calificó de «crimen de lesa humanidad» ordenar que «no entre comida a las ciudades». Entre octubre y noviembre, Bolivia atravesó una convulsión en la que murieron 36 personas tras los comicios, que fueron anulados. El Tribunal Supremo Electoral llamó a nuevas elecciones generales para el 3 de mayo, aplazadas al 6 de septiembre por la pandemia.

El candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Evo Morales, el economista Luis Arce, encabeza los sondeos con el 33,3% de la intención de voto, seguido del centrista Carlos Mesa, con el 18,3%. La presidenta Áñez marcha tercera, con el 16,9%, según encuestas de marzo. Desde su exilio, Morales denunció la semana pasada una «estrategia judicial» del gobierno de facto para ilegalizar a su partido y sacar de la contienda electoral a Arce.

agenciahoy.com