Bares y restaurantes sienten los primeros alivios económicos tras dos meses de inactividad

Luego del parate de más de dos meses, como medida preventiva ante la emergencia sanitaria por coronavirus y pese a los cambios en la forma de trabajar, a causa de la implementación de los protocolos tales como el distanciamiento social, el ingreso limitado de personas en el local y el horario restringido, los bares y restaurantes en Posadas llevan poco menos de 90 días trabajando con las puertas abiertas y ya sienten los primeros alivios económicos.

“Podríamos estar peor, pero por lo menos estamos trabajando” coincidieron la mayoría de los propietarios de bares posadeños consultados en un relevamiento realizado por El Territorio. A su vez, los propietarios sostienen que prefieren no invertir en grandes cambios para no entrar en gastos del que no puedan salir.

Según explicó Fabián Negrete, dueño del Restaurante Mentecato Joy, “la mejoría es progresiva, pero estamos trabajando prácticamente para no perder (refiriéndose a que las ganancias aún son escasas)”. Así también Marcelo Tronzano, propietario de Café París, comentó que “la idea es sobrevivir hasta diciembre, para ver en 2021 como pagar las deudas».

Conflictos por restricciones en el horario

Pese a presentar una mejor situación laboral y económica en comparación a los primeros días de la vuelta a la actividad, producto de la cuarentena social y obligatoria, los propietarios sostienen que el presente del rubro mejoraría aún más si se modifican las normas que restringen el horario.
Según manifestaron, el conflicto está tanto en el horario de apertura como también el de cierre. “Nos afecta mucho el abrir recién a las 8, porque somos un bar donde las personas nos eligen para desayunar antes de ir a trabajar”, lamentó Tronzano.

Como así también explicó Adrían Matsumura, encargado del Bar Café Vitrage, refiriéndose al horario de cierre. “Después del mediodía el movimiento comienza cerca del horario de cierre. Por eso nos ayudaría mucho que en algún momento el horario se pueda extender hasta las 00 de domingo a jueves y los fines de semanas un poquito más”.

En cuanto a un hipotético horario de cierre ideal que mejoraría la situación del rubro, sostienen que “hasta las 2 estaría bien. Eso también evitaría aglomeraciones en reuniones clandestinas, porque como los bares cerramos temprano, algunos jóvenes prefieren reunirse en casas particulares donde no se respetan los protocolos”, agregó Negrete.

Cambios en la forma de trabajar

Como se mencionó con anterioridad, el principal conflicto pasa por las restricción en el horario y el ingreso de personas. No obstante, existen otros cambios que afectaron al rubro luego de la llegada del coronavirus a la Argentina.
“El comportamiento de las personas es otro, antes venían al banco y si tenían que esperar mucho venían a tomar un café, pero ahora eso se terminó con los turnos que otorgan con anterioridad los bancos”, comentó Guiliano Gerardi propietario de Café Vitrage.

A su vez, mencionó que otro factor importante, “es que se extraña a los turistas en la región”, quienes eran una pieza importante en en los ingresos de las empresas del rubro hotelero como también gastronómico.

A pesar de los constantes cambios que afectaron a todos los rubros comerciales, los bares y restaurantes posadeños mantienen alta las expectativas, y esperan que en la provincia no sigan incrementándose los casos para seguir trabajando casi con normalidad.