Más de 100 locales de eventos sociales cerraron en cinco meses en la provincia

Desde el fin de semana del 14 de marzo, el rubro ligado a los grandes eventos sociales, como casamientos, cumpleaños infantiles, fiestas de 15 y encuentros empresariales, está completamente paralizado, tanto en Misiones como en el país, en el contexto del brote por coronavirus. Todos esos empleos, que requieren de decenas de trabajadores para su organización, están en suspenso y con temor a no volver a realizarse en los próximos seis a ocho meses, que se suman a los más de cinco meses de parálisis.

En efecto, muchos emprendimientos, algunos de ellos con vasta trayectoria, tuvieron que cerrar definitivamente. Según datos de la Asociación Misionera de Proveedores y Organizadores de Eventos (Amproe), en los últimos meses cesaron actividades 35 discotecas, 16 salones, 20 empresas de catering y sólo persisten pocas empresas de sonido. De todos ellos, el rubro más afectado es el de los peloteros, ya que un total de 65 locales dijeron adiós a la organización de cumpleaños para los más pequeños. Sólo seis se mantienen en pie, de los cuales cuatro son de Posadas.

Semanas atrás, desde la asociación elevaron un protocolo con el objetivo de volver al ruedo progresivamente, bajo estrictos cuidados sanitarios, siempre y cuando la situación epidemiológica así lo permita (ver: Ajustan protocolos…). Sin embargo, hasta el momento no cuentan con el aval necesario y  se complica aún más la situación, ya que muchos de ellos no pudieron acceder a programas como el de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) o el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), ante la ausencia de ingresos y la dificultad de afrontar gastos fijos, como alquiler y servicios que pese a no trabajar, aún corren.

Parálisis, crisis y preocupación

Unas 500 familias de la tierra colorada dependen directamente de la industria del entretenimiento, rubro que al igual que el turismo, no tiene techo, pero tampoco piso. A excepción de los paseos, que se habilitaron progresivamente y sólo para misioneros, los eventos sociales aún no regresaron.

Sobre este punto, Gastón Jilek, presidente de Amproe, brindó números sobre el cierre de empresas del rubro como consecuencia de la pandemia. “La industria vive algo impensado, una verdadera crisis que ya dejó consecuencias concretas”, inició el diálogo con El Territorio, al detallar que entre marzo y agosto cerraron 65 peloteros, 35 boliches, 16 salones de eventos y sólo se mantienen en pie menos de cinco empresas dedicadas al catering y al sonido, que algunas pudieron reconvertirse.

Indicó que la crisis que provocó el Covid-19 en Posadas dejó solo cuatro peloteros y dos boliches vigentes, que apenas pueden sostener su estructura.

“La situación es muy triste porque muchas familias dedicaron su vida completa a la industria del entretenimiento tienen que cerrar sus puertas porque no pueden soportar un tiempo más. Muchos no consiguieron acceder a los subsidios del Estado y no hubo contemplaciones con el pago de los servicios, que aún siguen y con precios como si fuera que trabajamos cuando no lo estamos haciendo”, manifestó.

Recalcó que la pandemia por el Covid-19 terminó de agudizar la crisis del sector, que viene de más de dos años de escasa demanda producto de la recesión.

Señaló que la preocupación no es sólo en Misiones, sino en todo el país, dado que son 500.000 las personas cuyos ingresos dependen precisamente de los eventos masivos, según datos relevados por la Asociación de Organizadores de Fiestas, Reuniones y Eventos Empresariales y sus Proveedores de la República Argentina (Aofrep).

En cuanto a las proyecciones, estimó que serán meses muy duros, pese a haber presentado semanas atrás un protocolo para el retorno bajo estrictas medidas sanitarias o para una prueba piloto. “No sabemos cuándo nos permitirán volver. Somos conscientes que somos un foco de contagio y uno de los últimos en regresar. Serán de seis a ocho meses muy complicados, donde pocos podrán seguir”, subrayó Jilek.

Un rubro desinflado y afectado 

De todos las industrias del entretenimiento, la de los peloteros es la más afectada por el parate que suscitó el aislamiento social preventivo y obligatorio. Como se consignó, más de 60 emprendimientos dedicados a la celebración de cumpleaños bajaron las persianas definitivamente.

Débora Regalado es una de las sobrevivientes. Es que en Posadas sólo siguen cuatro peloteros, pese a la ausencia de actividad. El Multiespacio Costanera es uno de ellos.

“Desde el 15 de marzo el pelotero está cerrado. Teníamos tomados cumpleaños hasta septiembre, con todos los días llenos, y cuando comenzó la cuarentena, tuvimos que cerrar. Pensaba que iba a ser por un tiempo, pero cuando vimos que se prolongó, decidí devolver las señas porque no teníamos certezas ni si podríamos solventar los costos que implica el alquiler. De todo lo programado, sólo dos cambiaron las fechas”, comentó.

 En cuanto a los alquileres, precisó que “los dos primeros meses lo pagué en la totalidad y, como se prolongó y no se trabajó, llegamos a un acuerdo para que reduzcan el valor del alquiler para no tener que cerrar. Hace dos años empecé en el rubro con mucho entusiasmo. Por suerte son comprensivos, pero la luz y el agua viene el mismo monto, como si fuera que estamos funcionando”.

Si bien las puertas están cerradas, aseguró que persisten las consultas en redes sociales sobre disponibilidad y precios. “Cuando volvamos, voy a tener que redefinir los precios porque los costos cambiaron, muchos de los productos están más caros que en marzo”, dijo Débora.

Precisó que hace unas semanas presentó en conjunto con Amproe un protocolo para el retorno de la actividad. “Tenía esperanzas de que con el regreso de los jardines maternales íbamos a volver, pero no hubo caso. Ahora, con la posibilidad de hacer reuniones sociales en ciertos espacios, esperemos que se permita el rubro de los peloteros, porque los cumpleaños se siguen festejando. En el caso particular del pelotero que administro, se puede controlar la higiene, limpiar más en todo momento. Es mucho más factible que en una casa y más seguro”, planteó.

Sobre el protocolo elevado, dijo: “Como tengo un lugar amplio, por la cantidad de metros cuadrados, el protocolo establece que pueden ingresar unos 15 niños como máximo. El espacio es grande y se podrá mantener la distancia, que es una generalidad para este caso. Asimismo, sólo uno de los padres podrá permanecer; antes podían venir los dos, ahora ya no”.

Higiene en el ingreso y en todo momento, tomar la temperatura y celebrar sólo un cumpleaños por día, mantener la distancia y el cupo de hasta 15 niños son parte del protocolo y lo que Débora propone para regresar a los festejos. “La higiene no es un problema, porque con los chicos hay que tener un cuidado especial y ser muy higiénicos”, enfatizó.

Si bien aún no hay una fecha precisa de cuándo volverá, Débora mantiene las expectativas sobre el retorno, para ese día donde los cánticos de feliz cumpleaños, las risas y las corridas de niños vuelvan. “El regreso lo haré con muchas ganas, energía y predisposición, así como lo hice hace dos años cuando emprendí. Será como un volver a empezar. Sé que muchos no pudieron continuar porque los costos son los mismos. Yo pensaba en no volver, pero me gusta el rubro y eso me impulsa a continuar y estar preparada cuando se posibilite festejar un cumpleaños de manera segura. Los  primeros días ver vacío el salón me generaba angustia. Ahora cada vez que vengo, me imagino el día de volver a la normalidad”, cerró.

Cambiar y seguir

Por otra parte, Ramiro Bareiro, del boliche Casanova, de Puerto Iguazú, aseveró que tomará el camino de la reinvención.  “Hace meses que soportamos las puertas cerradas y no sabemos cuándo volveremos, capaz cuando esté la vacuna. Pero trabajo en remodelaciones para adaptarme y ser un resto-bar”, manifestó.

Una ley de contención para el sector

En todas las provincias del país, la situación es crítica para la industria del entretenimiento. Sin embargo, el diputado nacional por Misiones Diego Sartori presentó un proyecto de ley que consiste en un programa de asistencia crediticia para todo el sector. Entre los puntos más interesantes de la normativa es que establece una suspensión de las ejecuciones hasta el próximo 30 de diciembre para el caso de aquellas sociedades que hayan tomado deuda a finales de 2019 y principios de 2020 con el fin de actualizarse en su actividad.Otros de los ejes que propone la iniciativa presentada por el misionero es la posibilidad de acceder a una moratoria especial, teniendo en cuenta los más de cinco meses que 35 rubros ligados a la industria están sin ingreso alguno. También se hizo hincapié en un ingreso de emergencia para todos los pequeños emprendimientos afectados por la pandemia del Covid-19. La iniciativa cuenta con el respaldo del bloque misionerista en la Cámara Baja y de diputados de los distritos de Santa Cruz y Río Negro.

En cifras

65

Son los peloteros que bajaron las persianas definitivamente en toda la provincia como consecuencia de más de cinco meses de parate por el Covid-19.

500

El número de familias cuyos ingresos dependen exclusivamente de los diferentes rubros que agrupa la industria del entretenimiento en Misiones.