
Por Andrés Cánepa
El director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguizamo, y el subdirector del organismo, Carlos Zamparolo, presentaron hoy la renuncia a sus cargos, según adelantaron a CORTA fuentes de su entorno. Sin embargo, por el momento el Ministerio de Salud no se las aceptó, según revelaron a este medio.
Por qué importa.
Ambos son figuras de confianza del ministro de Salud, Mario Lugones, y forman parte del esquema que el funcionario consolidó en la obra social de los jubilados.
En contexto.
La salida se iba a producir en medio de una crisis interna que desde hace meses afecta la gestión cotidiana del Instituto. El organismo atraviesa un proceso de retiros voluntarios con una adhesión menor a la esperada, reducción de estructuras gerenciales que generaron ruido en los cargos jerárquicos y una parálisis operativa que fuentes internas describen como generalizada. A eso se suman los reclamos de prestadores por deudas y atraso en los valores de las prestaciones, que tensionaron la relación con el Ministerio de Economía y generaron fricciones previas en la cartera de Salud. «Está todo paralizado», repiten algunas voces internas de PAMI consultadas por este medio.
En ese escenario, la síndica general María Florencia Zicavo, designada en abril de 2026 y exfuncionaria de la estructura de Mariano Cúneo Libarona en Justicia, ganó protagonismo en el último tiempo más allá de su rol de control y auditoría. En las últimas semanas se consolidó como una de las figuras centrales de la conducción operativa diaria, junto a otros funcionarios llegados desde el Ministerio de Justicia. Su avance se dio en paralelo al desplazamiento de gerentes y a la reconfiguración del poder interno en el PAMI.
Además.
Las renuncias de Leguizamo y Zamparolo hubiesen dejado al organismo sin su conducción formal, en un momento de alta sensibilidad por el estado de las prestaciones y la disputa por el control político de la estructura.
corta.com