Consenso entre el oficialismo y la oposición para aprobar el acuerdo con el FMI

El texto final recoge las demandas de Juntos por el Cambio para autorizar la refinanciación de la deuda, pero no el programa económico pactado con el organismo. Las negociaciones de Massa y la derrota de Guzmán.

El acuerdo parlamentario llegó a contrarreloj. Tras negociaciones frenéticas entre oficialismo y oposición se llegó a consensuar un texto unificado que reemplazó al proyecto originalmente presentado y defendido a rajatablas por el ministro de Economía, Martín Guzmán, para que el grueso del abanico legislativo respalde la refinanciación de la deuda de 45 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional que contrajo la gestión de Mauricio Macri. El jefe del bloque del Frente de Todos, Germán Martínez, propuso una redacción unificada, que contempló el reclamo de la principal bancada opositora de Juntos por el Cambio y del lavagnista Interbloque Federal, y que establece el respaldo a la refinanciación pero que deja fuera de la órbita parlamentaria el programa económico al que el Gobierno arribó con el FMI. El presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, que encabezó las negociaciones con la oposición se encontró en dos oportunidades con el presidente Alberto Fernández en Casa Rosada, que con todas propuestas y opciones sobre la mesa dio anoche el visto bueno al texto unificado para evitar que Argentina entre en default, aunque resignando su propia propuesta ante las imposiciones de la oposición. El plenario de las comisiones de Presupuesto y de Finanzas dio dictamen mayoritario al nuevo texto avanzada la noche de ayer y hoy irá al recinto de la Cámara de Diputados con el respaldo de la mayoría de los bloques políticos. Aunque también habrá votos en contra y abstenciones, incluso dentro de la coalición oficialista.

El texto unificado quedó reducido a tres artículos, dos de ellos de forma. “Artículo 1: Apruébanse, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 75 inciso 7 de la Constitución Nacional y en los términos del artículo 2 de la Ley 27.612, las operaciones de crédito público contenidas en el ‘Programa de Facilidades Extendidas’ a celebrarse entre el Poder Ejecutivo Nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la cancelación del ‘Acuerdo Stand By’ oportunamente celebrado en 2018 y para apoyo presupuestario” y agrega: “El Poder Ejecutivo Nacional suscribirá, en uso de sus facultades, los instrumentos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en el párrafo precedente”.

La modificación dejo de lado la referencia a la refinanciación de la deuda contraída por Macri, los anexos que detallan los parámetros que incluyen los detalles del acuerdo firmado con el FMI y hasta los fundamentos originales del proyecto y la responsabilidad del gobierno de Cambiemos en el fabuloso endeudamiento y acumulación de vencimientos impagables. JpC lo celebró como una victoria.

La demora en retomar el cuarto intermedio envalentonó a los opositores. El presidente del plenario, el oficialista Carlos Heller, propuso pasada las 22 horas esperar uno minutos más para recibir el texto final del acuerdo. Una negociación que continuaba con otros bloques chicos, pero especialmente dentro del propio bloque oficialista. El radical Mario Negri amagó con la retirada de JpC, pero la intervención del lavagnista Alejandro “Topo” Rodríguez que apoyó la espera apaciguó la amenaza del interbloque macrista en medio de chicanas hacia el oficialismo.

Poco después Martínez hizo “precisiones técnicas” por pequeños modificaciones a “consulta con organismos específicos”. Con el acuerdo de las principales bancadas opositoras se pasó el dictamen a la firma. También se aprobó la convocatoria a la sesión especial a partir de las 14 horas, donde el recinto promete un debate donde se expondrán las diferencias dentro de la coalición de Gobierno y del interbloque macrista.

Jornada extenuante

Celulares al rojo y computadoras atadas al zoom entre oficialismo y oposición y hacia adentro de cada de las principales bancadas parlamentarias; consultas al propio staff del FMI y encuentros en los que participó el propio Presidente. La mañana arrancó con las mismas posturas que cada bloque político había propuesto hasta la noche del martes. El interbloque macrista de JpC seguía con posturas divididas (ver aparte) y el oficialismo comenzaba la propia redacción de un nuevo texto que contemplara las principales demandas opositoras en busca de alcanzar un respaldo mayoritario al acuerdo con el FMI.

En tanto, el Interbloque Federal (que aglutina a ocho diputados, entre lavagnistas, los cordobesistas que responden al gobernador Juan Schiaretti y socialistas santafesinos) brindaban una conferencia de prensa para afirmar que rechazaría el acuerdo. Florencio Randazzo, fue uno de las explicitar su posición casi con los mismos argumentos que JpC. “No estamos de acuerdo con el artículo que establece básicamente un programa de ajustes”, y “no hay más margen para más impuestos en Argentina”, sintetizó Randazzo y reclamó cambios: “Creemos que es importante facilitar la posibilidad de que el Ejecutivo pueda llegar a un acuerdo, pero no creemos que este proyecto contribuya a eso, sobre todo porque establece en un segundo artículo medidas de índole económica que no estamos para nada de acuerdo”, continuó”.

Antes, los legisladores de Patria Grande (Itaí Hagman, Natalia Zaracho y Federico Fagioli) que integran el FdT también manifestaron en rueda de prensa que tampoco acompañaría el acuerdo, aunque abogaron por sostener la unidad de la coalición oficialista (ver aparte). Los diputados se sumaron así a la brecha que abrió en el FdT la renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura de la bancada oficialista, tras hacer pública sus críticas a la estrategia que eligió el Gobierno en negociación con el FMI y los cuestionamientos que el líder de La Cámpora continuó exponiendo en redes sociales.

Los anuncios oficiales no sorprendieron al oficialismo, pero certificaban que sus planes se complicaban. De todas maneras, las negociaciones no se estancaron.

Massa llegó a Casa Rosada al mediodía para almorzar con su “amigo personal” y presidente de la República Dominicana, Luis Abinader. Pero la sobremesa fue con Alberto Fernández. Allí le exhibió las propuestas parlamentarias en danza en la Cámara baja: las tres que elaboraron los bloques opositores y el que redactó el jefe de la bancada del FdT, Martínez, de un solo artículo, con la idea de sea el único texto de modificación y acompañado por las principales bancadas oposición.

Mientras el plenario de comisiones continuaba el debate con las exposiciones de diputados de todas las bancadas y la oposición sostenía sus críticas y demandas, las negociaciones continuaron en el Palacio Legislativo. Masa y Martínez fueron hasta el segundo piso para reunirse con el interbloque de JpC. El encuentro empezó áspero, pero se cerró en buenos términos. El texto único comenzaba su recorrido para sellar un acuerdo, pero que implicaba la concesión a los reclamos opositores.

Lo que generó una nueva tensión en el oficialismo, entre la postura de Massa por conseguir los acuerdos y Guzmán, que definió el texto original que envió al Congreso como una “misma propuesta” y defendió contra viento y marea ante propios y extraños. La posición del ministro y principal negociador con el FMI quedó debilitada.

Por la tarde-noche, la redacción final propuesta por el oficialismo fue aceptada por los popes opositores, pero las mismas deberían ser refrendadas por sus propios bloques. Allí arrancaron las negociaciones internas. Martínez lo expuso ante los diputados oficialistas. Massa volvió a Casa Rosada para presentárselo Fernández. El Presidente dio la venia al negociador, ante la imposibilidad de poder alinear a su propia tropa legislativa y resignando su postura ante las demandas opositoras.

En tanto, el interbloque de JpC se lo ofrendó como un triunfo al propio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que dieron el aval final ante sus legisladores. “Tras muchísimo esfuerzo, JxC logró convencer de que el default jamás podía ser una solución, que por ello es importante aprobar el financiamiento del FMI, pero también sacar de la ley enviada por el Gobierno cualquier aval a un programa económico. Somos oposición responsable”, sacó pecho el radical Mario Negri en Twitter.