¿Con qué frecuencia hay que pesarse?

Hay quienes creen que pesarse de mañana, antes de la primera ingesta de comida, es mejor. Otros, por el contrario, apuntan a la última hora del día, aprovechando todo el ejercicio que realizaron durante la jornada. También, hay quienes aseguran que pesarse todos los días, a la misma hora, ayuda a buscar la baja de peso en menos tiempo.

Con una balanza, alguien puede saber si está en un peso saludable correcto según su estatura, contextura física, sexo y edad. Pero, el número que marca dicha balanza no lo es todo.

El peso no debe convertirse en una obsesión o en una cifra “ideal” a las que se aspira y se debe llegar “cueste lo que cueste”. Eso sería contraproducente. El número que indica la pantalla digital o la aguja no siempre es sinónimo de salud.

Un peso saludable sí se relacionará con hábitos saludables, por ejemplo, el hecho de consumir alimentos sanos y variados, y realizar una actividad física que se disfrute. Son hábitos que pueden ser apuntalados por un nutricionista, según la necesidad del paciente, evaluando su estilo de vida.

“Hay muchos factores que pueden influir en el peso que nos muestra la balanza, tanto las comidas como las bebidas que ingerimos”, explica a Con Bienestar la nutricionista Nadia Hrycyk (M.N. 5.430), experta también en antropometría, disciplina que permite conocer la composición y distribución de la masa corporal, grasa y ósea a través de un conjunto de mediciones como talla, pliegues, perímetros y diámetros.

La especialista señala que, entre la mañana y la noche, el peso de una persona puede “fluctuar hasta dos kilos, por estreñimiento, cambios hormonales, retención de líquido o por haber entrenado. También, en el caso de mujeres, si están en el periodo premenstrual”.

Fuente: TN