Alerta en Paraguay: Ya hay más de 24 mil casos de chikunguya

Las autoridades refieren un comportamiento atípico de la epidemia. Se registraron 28 víctimas fatales.

El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay emitió este viernes una alerta epidemiológica acerca del comportamiento clínico-epidemiológico atípico de la fiebre por chikungunya, atendiendo a la situación epidemiológica de brotes de la enfermedad en todo el país.

El director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera, informó en conferencia de prensa que en las últimas tres semanas epidemiológicas fueron confirmados 12.189 nuevos casos de chikungunya, cifra con la cual el país acumula hasta la fecha 24.163 casos positivos por la enfermedad.

El funcionario mencionó que se registran un total de 28 víctimas fatales, entre los que destacan cinco menores de un año y 19 mayores de 60 años de edad.

Añadió que se reportan 215 personas internadas por chikungunya confirmadas por laboratorio, de las cuales 36 personas permanecen en la unidad de cuidados intensivos, 15 de ellos niños menores de un año.

La alerta se emite considerando el comportamiento tanto clínico como epidemiológico atípico de la enfermedad, donde la curva epidemiológica muestra hasta la fecha, un número cinco veces mayor de los casos registrados anteriormente en el país sudamericano.

Además, la misma presenta importantes complicaciones de salud con mortalidad asociada a grupos de riesgo, con énfasis en la presencia de cuadros de meningoencefalitis graves en el grupo de neonatos con transmisión vertical.

La cartera sanitaria paraguaya insta a sostener y fortalecer las acciones de prevención y control, además de la implementación de mecanismos de respuesta integrados para disminuir el riesgo y evitar una epidemia nacional.

La fiebre chikungunya, transmitida por los mosquitos Aedes aegypti y el Aedes albopictus, causa entre sus manifestaciones más comunes fiebre y dolor de cabeza, malestar en las articulaciones y erupción cutánea, molestias que desaparecen en una semana, pero que se pueden complicar.

Fuente: El Misionero